La emigración de los jóvenes va en aumento en todo el mundo. Ya sean estadounidenses, canadienses, alemanes, italianos, franceses o de cualquier otro país, cada año son más los jóvenes que se van de su país de origen en busca de nuevas aventuras, de experiencia profesional o, simplemente, de un cambio de vida.
- El deseo de irse a vivir al extranjero va en aumento en todo el mundo; por ejemplo, en Alemania, más del 41 % de los jóvenes de entre 14 y 29 años consideran hoy en día que irse al extranjero es una opción seria, lo que supone un récord.
- Los jóvenes se van al extranjero por muchas razones: oportunidades profesionales, aprender un idioma, la calidad de vida o simplemente por ganas de vivir una aventura.
- Hoy en día, los programas de movilidad juvenil (intercambios universitarios, permisos de trabajo y vacaciones, voluntariado internacional) facilitan que te vayas al extranjero, sea cual sea tu país de origen.
- El aislamiento social sigue siendo un problema habitual durante los primeros meses, sea cual sea la nacionalidad del joven expatriado.
- Un seguro médico internacional sigue siendo imprescindible para cubrir los imprevistos, independientemente de dónde te instales.
Ahora es más fácil que antes que los jóvenes se desplacen
En un contexto de globalización, lo internacional ya no tiene secretos para muchos jóvenes, ya sean norteamericanos, europeos o de otros continentes. Con el paso de los años, el la expatriación de los jóvenes se ha multiplicado, impulsada por programas cada vez más accesibles.
El programa Erasmus+ permite cada año a cientos de miles de estudiantes europeos estudiar o hacer unas prácticas en otro país del continente, sin tener que pagar matrículas adicionales. El permiso de vacaciones y trabajo (WHV), al que pueden acceder los jóvenes de entre 18 y 30 o 35 años, según los acuerdos bilaterales entre países, te da la oportunidad de viajar mientras trabajas temporalmente. Así, un joven canadiense puede irse a Australia o a Alemania, un joven australiano puede instalarse temporalmente en Japón, o un joven surcoreano puede probar suerte en Nueva Zelanda: estos acuerdos existen entre muchos países, en todas las direcciones. Por su parte, el voluntariado internacional, que adopta diversas formas según el país de origen, te permite vivir una primera experiencia profesional en el extranjero mientras desarrollas un proyecto de carácter humanitario, cultural o económico.
¿Cuál es el objetivo de estas estancias en el extranjero? Adquirir nuevas habilidades profesionales, conocer gente nueva, mejorar un idioma extranjero, participar en un proyecto humanitario o incluso ganar en autonomía. Sea cual sea el proyecto, todas estas estancias son formativas y aportan al joven viajero una mentalidad abierta y capacidad de adaptación.
Las motivaciones de la expatriación juvenil
Cada año, la red InterNations publica su encuesta Expat Insider, uno de los estudios más amplios del mundo sobre la vida de los expatriados. La edición de 2025 se basa en las respuestas de más de 10 000 expatriados de 172 nacionalidades diferentes y clasifica a 46 países según varios criterios. Las motivaciones más comunes entre los jóvenes expatriados, sin importar de dónde sean, son: la búsqueda de oportunidades profesionales, una mejor calidad de vida, salarios más atractivos o, simplemente, las ganas de descubrir un nuevo país.
Esta tendencia se observa en varios países a la vez. En Alemania, irse a vivir al extranjero se ha convertido en una opción seria para más del 41 % de los jóvenes de entre 14 y 29 años, la proporción más alta jamás registrada: los jóvenes alemanes que ya viven en el extranjero, sobre todo en Suiza, Estados Unidos y Austria, suelen decir que son más felices que los que se han quedado en su país. En Italia, el año 2024 marcó un récord de salidas entre los jóvenes de 18 a 34 años, con un aumento del 48 % respecto al año anterior.
Los destinos más populares varían según el país de origen, pero suelen ser los mismos: Estados Unidos, por sus salarios y su ecosistema de innovación; Australia, por su calidad de vida y su generoso programa de visados de trabajo y vacaciones; Canadá, por sus políticas de inmigración que favorecen a los jóvenes activos; o incluso el Reino Unido y Alemania, dentro de la propia Europa.
Cómo lidiar con la soledad cuando te vas a vivir al extranjero siendo joven
Mudarse al extranjero siendo joven no siempre es tan fácil como parece. Lejos de tu familia, tus amigos y tus puntos de referencia habituales, no es raro pasar por una etapa de aislamiento, sobre todo durante los primeros meses allí, antes de haberte hecho un nuevo grupo de amigos.
Hay varias cosas que te pueden ayudar a reducir este riesgo, sea cual sea el destino: unirte a grupos o comunidades de jóvenes expatriados del lugar, participar en actividades locales, mantener un contacto regular con tus seres queridos que se han quedado en tu país y darte el tiempo necesario para adaptarte sin presionarte demasiado. Este periodo de adaptación, aunque a veces sea difícil, forma parte de la experiencia y suele superarse con el tiempo.
Cómo prepararte bien para vivir en el extranjero cuando eres joven
Viajar de joven tiene muchas ventajas, pero también hay que tener en cuenta algunos inconvenientes. Antes de salir, hay que comprobar varias cosas: el visado o el permiso de trabajo que se necesite según el país de destino, la validez del pasaporte y las vacunas recomendadas u obligatorias.
El presupuesto también merece una atención especial. Un piso, una fianza y, a veces, un billete de vuelta que hay que justificar: las primeras semanas en el extranjero suelen suponer gastos más altos de lo previsto, incluso antes de cobrar tu primer sueldo local. Contar con un colchón económico te ayuda a reducir el estrés de los comienzos.
Por último, informarte sobre el coste de la vida y el sistema sanitario del país de destino antes de irte te ahorra muchas sorpresas desagradables. Algunos países exigen una cobertura sanitaria mínima para conceder el visado, mientras que otros dejan al recién llegado totalmente solo a la hora de hacer frente a los gastos médicos.
Lo que muestran los datos por país
Las tendencias que se observan en Alemania e Italia se repiten, con cifras similares, en muchos otros países. En Francia, por ejemplo, el barómetro Ipsos/Syntec 2025 revela que casi 15 000 jóvenes titulados de escuelas de ingeniería y de gestión se van del país cada año, con porcentajes que llegan al 19 % en el caso de los titulados de la Polytechnique, por ejemplo. Entre los jóvenes titulados franceses encuestados, el 57 % se plantea mudarse al extranjero en los próximos tres años, y el 21 % lo está considerando en serio.
Si eres francés, hay dos recursos de Mondassur que analizan en profundidad estas tendencias nacionales: nuestro artículo sobre los jóvenes que se van al extranjero tras terminar los estudios explica con detalle las razones que mueven a los jóvenes titulados franceses, y nuestro artículo sobre los jóvenes franceses que se van a vivir al extranjero analiza las tendencias observadas específicamente en Francia. Estés donde estés en el mundo, los datos por país te siguen siendo útiles para situar tu propio proyecto en relación con el de otros jóvenes que se han ido antes que tú.
¡Ten cuidado con tu seguro médico para expatriados!
Si te vas a trabajar al extranjero, es importante que sepas que, por lo general, ya no estarás afiliado al sistema de la Seguridad Social de tu país de origen, sino al del país de destino. Ojo, este último no siempre cubre todos los gastos sanitarios.
Un seguro médico internacional adecuado suele cubrir las consultas médicas, la hospitalización, los medicamentos y la asistencia para la repatriación en caso de un problema de salud grave. Para un joven que trabaja o estudia y que tiene que cambiar de país con frecuencia, una póliza flexible, sin compromiso a largo plazo, suele ser la opción más adecuada. Por eso es fundamental que te informes sobre tu seguro médico para expatriados para hacer frente a cualquier imprevisto que pueda surgir allí. El equipo de Mondassur está aquí para ayudarte con todo esto.
Jóvenes recién graduados, estéis donde estéis en el mundo: ¡no lo dudéis más, el mundo es vuestro!

